Procedimientos de Sacrificio de Bovinos
A continuación se describen los pasos del
proceso de sacrificio de reses:
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Inspección antemortem: Los animales deben ser inspeccionados
antemortem por un médico veterinario, con el fin de determinar si el estado de
salud en el que se encuentran es la que se requiere para destinarlos a consumo
humano.
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Insensibilización: El proceso comienza con la conducción de
los animales al brete de insensibilización, en donde son insensibilizados. La
insensibilización se realiza generalmente utilizando un impacto en el cráneo.
El método más común y efectivo es el pistón cautivo, porque los animales no
sienten dolor, pierden el conocimiento inmediatamente y los trabajadores pueden
manejarlos con mayor seguridad. El mismo consiste en un mecanismo que impulsa
un perno metálico (10 a 15 cm de largo y 1,5 cm de diámetro) con un cono
invertido en la punta que al momento del impacto comprime el aire soltándolo
dentro del cráneo con gran presión, destruyendo el tejido cerebral. El pistón
es accionado de manera neumática; este perno debe penetrar el cráneo del animal
en el centro de las líneas imaginarias que se trazan entre los cuernos y los
ojos. Al momento de salir el animal del brete de insensibilización, éste se
encuentra inconsciente, sin embargo es imprescindible enfatizar que a pesar de
que el animal no tiene actividad cerebral, el cuerpo se mantiene vivo. Esto
cobra importancia en el momento de desangrado, ya que el corazón debe seguir
latiendo para facilitar el desangrado.
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Desangrado: Cuando
el animal está inconsciente, se le encadena por el miembro posterior izquierdo
y se eleva para efectuar el desangrado. Para esto, es necesario hacer dos
incisiones. La primera se hace por la línea media desde el principio de la
mandíbula hasta el esternón; esto ayuda a que el desangrado se efectúe de
manera rápida y limpia sin ensuciar el área del cuello. La segunda incisión, la
del desangrado propiamente dicho, se realiza en el punto donde principia el
esternón siguiendo un movimiento hacia el interior de la cavidad torácica y
haciendo un pequeño giro en el cuchillo, para más tarde hacer un movimiento de
corte hacia el dorso y la cabeza del animal. Esto debe ser realizado con
velocidad y pericia para evitar que el cuchillo penetre el corazón o cualquiera
de los lados del animal.
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Remoción de orejas, cuernos y patas: Posteriormente se cortan las orejas y
los cuernos utilizando para ello una máquina descornadora o un hacha y se
remueven los miembros anteriores cortándolos
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Desollado y remoción de genitales: Se realiza suspendiendo la res en el
riel. El animal pasa a la transferencia de miembros posteriores, en donde el
miembro que se encuentra libre es descuerado y cortado en la articulación del
tarso, arriba del tendón de Aquiles. La misma actividad ocurre en el otro
miembro trasero. En el caso de los machos, el tracto urinario debe ser
eliminado de la línea media hasta el punto posterior entre los miembros
traseros, en las hembras la ubre se retira desde su inserción en la ingle. La
piel se separa suspendiéndola hacia abajo, evitando que el exterior de la misma
entre en contacto con el interior. Esta es la principal fuente de contaminación
de la canal. La piel se separa en los miembros delanteros y el pecho, observando
los mismos cuidados. La piel de todo el dorso del animal es separada de la
canal por la tracción que ejerce el rodillo de una máquina descueradora. Esta
actividad depende de la habilidad del operador, que requiere que la piel sea
extraída sin retirar los músculos y tejido adiposo subcutáneo, con el fin de
incrementar el rendimiento de la canal y reducir el trabajo de proceso de las
pieles.
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Corte de cabeza, ligado del esófago y
corte del esternón:
Posteriormente se separa la cabeza mediante un corte, entre los
huesos occipital y el atlas, quedando tan sólo suspendida por el
conjunto del esófago y la tráquea. Después se utiliza una barra separadora de
anillo para soltar el esófago desde la tráquea hasta el rumen. En el momento de
la evisceración, todos los órganos de la cavidad abdominal deben ser extraídos antes de abrir la cavidad
torácica; es importante entonces que el esófago esté despegado de la tráquea y
el cardias para que pueda ser halado desde la cavidad abdominal. El esternón
debe seccionarse en el centro utilizando una sierra sin cortar órganos ni el
sistema digestivo, ya que éste tiene una alta carga contaminante. La línea media se debe trazar con un cuchillo
antes de cortar el hueso, y esterilizar el cuchillo y la sierra entre cada res
trabajada.
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Evisceración: La evisceración de los bovinos es quizás la parte
más crítica del proceso. Cuando el animal se encuentra listo para la
evisceración el primer paso es cortar alrededor del recto y ligarlo de tal
manera que se evite la contaminación con heces. Deben ser esterilizados los
cuchillos con agua caliente para evitar la contaminación cruzada.
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Inspección postmortem: Las vísceras rojas y las canales son
inspeccionadas para detectar posibles lesiones patológicas, su fin principal es
no dar como apta para el consumo la carne procedente de animales enfermos.
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División
de la canal: Luego se procede a separar la canal en dos utilizando una
sierra de cinta, esterilizando la misma entre res y res. Esta actividad es
crucial, debido a que la mejor carne del animal se encuentra localizada en la
cercanía de la columna vertebral. Si el operario de la sierra comete un error,
el daño normalmente será muy costoso. Terminado dicho proceso es necesario
remover el rabo y la médula espinal de la columna vertebral, ya que ésta se
contamina fácilmente.
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Corte de rabo y acabado de medias canales: Una vez cortado el animal en dos medias
canales se remueve el rabo y se preparan las medias canales para la inspección,
donde en caso de ser necesario, son recortadas todas aquellas partes no aptas
para consumo humano.
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Lavado: Se continúa con el lavado de la canal, siempre
efectuándose de arriba hacia abajo con agua fría, ya que el agua caliente
favorece la coagulación de la sangre. Durante el lavado de las canales, es
importante remover todos los residuos de hueso que dejó la sierra, debido a que
estos causan contaminación de la carne. Se utiliza un sistema de cloración para
dosificar el cloro en el agua utilizada a 20 ppm, para reducir el crecimiento bacteriano
alargando con ello la vida útil del producto.
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Refrigeración: Son necesarias de 24 a 48 horas de enfriamiento
para que la canal llegue a 0 ºC, temperatura óptima para el proceso. El tiempo
que pasa entre el momento en que la canal está limpia y la entrada a la cava
refrigeradora es muy importante. A pesar de que la canal ha sido lavada, ésta
se encuentra contaminada con bacterias. Estos microbios se multiplican
rápidamente y se acelera cuando la temperatura ambiental es de 20-45 ºC, por lo
tanto es crucial ponerlas bajo refrigeración lo antes posible.
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Despacho de medias canales y/o Desposte: Luego de que la carne es refrigerada,
puede despacharse para la venta en medias canales o ir a un proceso de deshuese
o desposte, donde los cortes comerciales son empacados al vacío. La
contaminación de la carne durante el despiece, deshuesado y empacado depende de
las condiciones locales; durante estas operaciones la carne se manipula mucho,
exponiéndose al aire nuevas superficies lo que hace a la carne más sensible a
la contaminación. Factores tales como temperatura de la sala de deshuesar,
tiempo que la carne permanece en ella y limpieza de las mesas de despiece,
cintas transportadoras, sierras, cuchillos, etc. afectan la flora microbiana.
En una sala de desposte (deshuese) debidamente administrada, mantenida a 10 ºC
ó menos, la contaminación aérea y el crecimiento microbiano no deben contribuir
significativamente a la carga microbiana de la carne. En
este proceso es importante la esterilización continua de todos los utensilios
(cuchillos) con agua a 82 ºC para evitar una posible contaminación cruzada de
la carne.